LAS PLANTAS Y LA MEDICINA ANCESTRAL

Josefina Aragón, es una de las tantas curanderas, que actualmente mantienen vivo el uso de las plantas con fines medicinales en la Quebrada de Humahuaca, provincia de Jujuy.

La Encuesta Nacional de Folklore de 1921 recopila y sistematiza usos y creencias sobre cientos de especies vegetales. En la sección “curanderismo” aborda especialmente las prácticas con fines medicinales y terapéuticos. Muchas de las plantas y sus usos allí descriptos siguen vigentes en la medicina ancestral y popular del noroeste argentino.

Son estas mujeres y hombres, custodios de las tradiciones y saberes sobre el empleo de esas plantas, los que, día a día, pueden demostrar el valor de sus conocimientos, compartirlos y dialogar con otras prácticas médicas. Además, al identificarse con los contenidos de los archivos antiguos, reafirman su valor y confirman su vigencia y proyección, impulsando un camino auspicioso, dado que la medicina ancestral, nutrida con los hallazgos de la ciencia, seguirá siendo a futuro, un puntal entre las expresiones de la cultura popular.

 

PRÁCTICAS AGRÍCOLAS EN EL MUNDO ANDINO

Néstor Vilca es un productor agrícola, que practica la agroecología con cultivos andinos ancestrales, en la Quebrada de Humahuaca, Jujuy.

La Encuesta Nacional de Folklore de 1921 incluye una importante sección destinada a las “Costumbres tradicionales” y otra –de igual relevancia- sobre los “Conocimientos Populares”, donde las y los recopiladores registraron creencias, ceremonias y saberes vinculados a las prácticas agrarias locales. Para el mundo andino, incluido en una cosmovisión agrocéntrica, la organización de la vida se rige por un calendario ritual estrechamente vinculado a la naturaleza, y en particular, a lo agropecuario.

Mucha de la información sistematizada en la encuesta, en los cientos de folios escritos para la provincia de Jujuy, tiene asidero y se ve reflejada en las palabras, las prácticas y las actividades de muchos de los y las productores de la actualidad. La recuperación de saberes, modos de hacer y lógicas productivas amigables con el ambiente y con la naturaleza, garantizan la ampliación de una agricultura más racional, sustentable y sana, a la par del pleno ejercicio de la biodiversidad local y la soberanía alimentaria de nuestros pueblos.

 

LAS PLANTAS EN LA COSMOVISIÓN DEL PUEBLO ATACAMA

René Calpanchay es un referente del Pueblo Atacama, que vive y se desarrolla en un territorio considerado, el más árido del mundo: la Puna de Atacama, que incluye parte de la provincia de Jujuy.

La Encuesta Nacional de Folklore de 1921 reunió alrededor de 150 fojas dedicadas a registrar las costumbres, tradiciones, prácticas, poética, danzas y conocimientos sobre la naturaleza de esta región. Esta vasta altipampa, ha sido históricamente catalogada como muy inhóspita, árida y desértica por los científicos y sus instituciones. Sin embargo, hace miles de años los pobladores originarios se asentaron en estas tierras y desarrollaron profundos conocimientos y vínculos,  para  gestionar con criterio y sabiduría los limitados recursos naturales disponibles. Esos “anteabuelos” o “antiguos”, son los ancestros de quienes hoy se reivindican y se reconocen –orgullosamente- como pertenecientes al Gran Pueblo Atacama. La vigencia de prácticas cotidianas que expresan una relación armoniosa con el ambiente, reafirma la necesidad de dialogar con los saberes ancestrales para pensar en el cuidado, valoración y uso de la naturaleza, con criterios sustentables.


 

LA ENCUESTA EN LA ACTUALIDAD

La Encuesta Nacional de Folklore fue un trabajo que convocó y reunió en el trabajo a más de 3000 maestros y maestras, directores y directoras de escuelas primarias nacionales de todo el país. El resultado de aquella enorme empresa fue la recopilación de miles de folios que registraron minuciosamente los saberes y las prácticas culturales, muchas de las cuales siguen y son una pieza clave para recabar datos históricos en diversas investigaciones, pero también, y fundamentalmente, para que los pobladores de los sitios encuestados recuperen datos de las historias de sus propios ancestros y de su comunidad.

El rol y la relevancia de los vegetales, quedan  evidenciados en la reiterada mención de plantas, en múltiples categorías de la Encuesta.  Todos los usos, prácticas, modos de vincularse y de concebir a la naturaleza allí registrados, pueden dialogar con modos de vida que continúan vigentes en la actualidad. Curanderas, pastoras, agricultores y referentes de comunidades del noroeste argentino, nos han contado su perspectiva respecto a la conservación de este material y de las posibilidades de su publicación en formato digital y abierto para acceso público, pero muy especialmente para los lugareños herederos de los protagonistas de aquellos saberes recopilados.