Si las banderas fueron creadas para flamear sobre los cielos e identificar naciones soberanas, Sándor González Vilar las recrea en todas las alturas para redefinir sus confines: desde izadas con técnica mixta sobre las representaciones de edificios emblemáticos de su Habana natal hasta zambullidas bajo el agua. A lo largo de su multifacética trayectoria, este artista cubano, formado en Química y en la disciplina del grabado, ha plasmado imágenes en murales, cuerpos tatuados y pinturas subacuáticas.

Esta exposición, desarrollada en arenas virtuales, reúne una serie de trabajos que nos permiten hacer pie en las celebraciones de uno de los momentos fundantes de la independencia de Cuba a través de una relectura de sus insignias.